Los estudiantes de preparatoria se encuentran en una etapa de la vida en la que son extremadamente permeables a las ideas. Por eso, un buen profesor de nivel medio, y especialmente de nivel medio superior, es capaz de dejar un impacto duradero. En el caso de la filosofía, una disciplina caracterizada por cuestionar todo hasta sus mismos cimientos, este efecto puede ser aún mayor. Quienes tuvimos la fortuna de toparnos en la adolescencia con un profesor de filosofía apasionado y creativo sabemos el potencial que tienen las ideas de Aristóteles, Kant o Nietzsche para desarrollar y expandir la capacidad de reflexión de un alumno de preparatoria.
Teniendo esto en mente me acerqué a realizarle algunas preguntas Marcos Vázquez, egresado de la licenciatura en filosofía por la Universidad de Chihuahua. Marcos terminó de estudiar hace relativamente poco (2010), pero ya lleva algunos semestres de experiencia docente. Esto le permite tener un conocimiento de primera mano de los retos académicos, pedagógicos y burocráticos, de la enseñanza de la filosofía, al tiempo que con su mirada fresca aporta nuevas críticas y perspectivas para una actividad que ya Sócrates llevaba acabo en la Antigua Grecia: iniciar a los jóvenes en la búsqueda de la verdad por sus fundamentos últimos.

¿Cuáles son las materias que impartes en la preparatoria?
Taller de Lectura y Redacció, Estructura Socioeconómica de México y Filosofía, en este semestre
Después de dos años de trabajar en esto, ¿cuál es tu impresión del programa de enseñanza? ¿Consideras que los alumnos reciben elementos adecuados de humanidades?
Los programas son demasiado extensos y ambiciosos para el calendario escolar, lo cual hace que uno slo pueda ver con poca profundidad los temas. En cuanto a lo segundo, un poco, por desgracia en el caso de Filosofía el programa está muy enfocado a una línea histórica, lo cual no permite abordar de mejor manera los problemas, además de que un solo semestre es insuficiente para abarcar 2500 años.
¿El programa de tu escuela depende de la SEP?
Sí, los programas están apegados estrictamente a la DGB.
¿Has participado en algún comité regional o federal para evaluar los contenidos? ¿Te han preguntado tu opinión sobre los programas?
Sólo una encuesta en línea, pero no se aplica a todas las materias, depende de si la solicitan o no.
¿Cuáles son tus impresiones acerca de los alumnos? ¿Consideras que llegan bien preparados para lo que les tienes que enseñar?
Considero que faltan desarrollar capacidades que son útiles para cualquier materia: la comprensión lectora y habilidades de razonamiento. Y en específico para la materia, tomando en cuenta el seguimiento histórico que tiene el programa, el conocimiento de historia también es malo; ni hablar de situaciones más graves de los grandes prejuicios sobre la materia y la falta de costumbre de acercarse a ideas que no vayan de acuerdo con las propias.
¿Has hecho algo para suplementar las carencias de los estudiantes?
Los primeros años implementé ejercicios de razonamiento y comprensión de lectura. Con los de filosofía trabajé un poco acertijos y argumentos, además de utilizar vídeos.
¿Cómo responden los alumnos ante la filosofía? ¿Es difícil convencerlos de la importancia de la justicia platónica y el cogito cartesiano cuando hay balaceras y decapitados a su alrededor?
Transmitir ideas sobre una materia que está cargada de prejuicios es a veces complejo, sobre todo en contexto complicados como el nuestro, además de que muchos de ellos sienten admiración por estos grupos delictivos.
¿Crees que lo que aprenden en tu clase puede hacer una diferencia en sus vidas profesionales o personales?
Entre más abstracta sea una idea se hará más complejo relacionarla con su entorno. Recuerdo casos como las cuestiones éticas de Epicuro, donde habla del placer como el bien y la felicidad, sin embargo el autor no es ingenuo y tampoco se centra en los únicamente corporales. Nos habla de que hay placeres de momento que nos pueden hacer daño a futuro, ellos inmediatamente lo relacionan con la resaca que da después de ingerir bebidas alcohólicas.
Otro punto más es la condena a la libertad de Sartre, al estar en 6° semestre ellos tienen que tomar la decisión de cuál carrera tomar, ese momento es un punto de inflexión en cuanto a poder reflexionar sobre el existencialismo del filósofo francés, de esos sentimientos que tienes al momento de no sabe si estás optando por lo correcto o incorrecto. Incluso hasta en forma de broma, me tocaba ayudarlos en el equipo de fútbol, en una ocasión le reclamaban el hecho de que a un defensa se le fue el atacante: utilizó en broma los argumentos de Zenón de Elea para explicarles por qué fue imposible alcanzarlo, pero ya otras ideas en cuestión de áreas como epistemología o metafísica, por ejemplo, se complica más.
¿Has logrado convencerlos de algún argumento filosófico abstracto que tenga conexión con su realidad más inmediata?
Sí, sobre todo cuestiones éticas y políticas. Quizá el más simple de explicar sean las posturas éticas de las escuelas helenísticas la mesura en el placer por sus consecuencias con Epicuro y la imperturbablidad del alma en los estoicos el primero relacionado con las consecuencias del uso del alcohol de manera desmesurada y la segunda como una manera de afrontar los problemas.
Hacer la diferencia en sus vidas es posible como también que no, esto dependerá de ellos mismos y lo que decidan en su vida. A lo mejor nunca vuelvan a tener que toparse con conceptos de esta índole por la naturaleza de la carrera que tomen, pero también cabe la posibilidad de que en el cotidiano sientan angustia, o tras la adversidad recuerden la necesidad de sentido de Frankl.
¿Estuviste al tanto de la Reforma integral de la educación media superior que convirtió en optativas las materias de filosofía?
Claro, en su momento me tocó ser parte de quienes firmáramos una carta en apoyo a las peticiones del observatorio filosófico de parte de mi universidad y otros grupos. Desgraciadamente no se ha dado una resolucion (hasta donde recuerdo), sino que ha quedado en el limbo la RIEMS, en la cual, supuestamente, no sólo ya no se quitaría la filosofía, sino que se agregarían Lógica y Estética, permaneciendo además la Ética.
¿Cuáles crees que serían algunas consecuencias negativas de la propuesta original de la reforma? ¿Qué te inspiro a firmar una carta de apoyo al observatorio filosófico?
Mucho se ha hablado de que se exterminaría el “espíritu crítico” de todas las personas, tampoco creo que sea tan dramático. El programa en sí no permite mucho desarrollarlo en la actualidad. Sin embargo sí dejaría a las personas sin conocer que otros han pensado distinto, que han tenido ideas diferentes a las que creemos ahora, y que además esas son plausibles. Además a los jóvenes les permite ver la influencia que tiene la filosofía en su vida cotidiana, así como lo que ha hecho a través de la historia.
Al parecer el programa es más una insinuación para que sepan de qué va y de qué trata la filosofía como forma introductoria. Lo cierto es que la filosofía ayuda a desarrollar capacidades de razonamiento de las que antes hablaba.
Me inspiró a firmar porque, primero por solidaridad de gremio y segundo porque hoy es Filosofía, después Ética y así hasta quedarnos sin humanidades sólo para producir personas enfocadas al trabajo de maquila.
Siguiendo por esta línea de valorar las aportaciones de la enseñanza filosófica, ¿Ves una diferencia entre la manera como piensan los alumnos al inicio del curso y después de estudiar a los grandes pensadores?
Sí, tanto para bien como para mal. Algunos se han dado cuenta que en filosofía no sólo se dicen cosas de manera disparatada, pero también se han dado cuenta de los cimientos que tienen algunas de sus creencias, algunos al ser católicos han encontrado en Agustín y Tomás algunas respuestas. Para mal, tengo la sensación de que más de uno pensó que veríamos algún tipo de pseudociencia y hablaríamos de poderes sobrenaturales, ideas esotéricas. Pero bueno, los mejores jueces serían ellos, habría que preguntarles.
¿Cómo logras transmitir todo este conocimiento? ¿Utilizas fuentes directas o libros de texto? ¿Hay algún método didáctico que te haya servido particularmente?
Ha sido complicado para poder lograr transmitir el conocimiento, libros de texto no existen en este momento, hay algunos libros de Filosofía para bachillerato, pero al revisarlos no van con la modificación que se le hizo a la materia. Terminas observando que el de una editorial te sirve para unas clases, y otros libros para otra. Estuve tentado a utilizar fuentes directas, pero me pareció que en la mayoría de las ocasiones el lenguaje era complicado, por lo que tuve que estar realizando mi propio material y traducción para que quedara acorde a su lenguaje. Otras herramientas son los vídeos que encontramos de Savater y Feinman, e incluso algunos de Sagan. También utilicé canciones que hablaran de cierta forma del tema que vimos con los filósofos.
¿Canciones? ¿Como cuáles?
Sí, mira, por ejemplo, aquella versión de Tin Tan que realizó para la película de “El Libro de la Selva” llamada “Lo Más Vital” que cantaba el personaje de Balú, la utilicé para proyectar lo que sería el pensamiento de los filósofos cínicos, puesto que pone como idea tener una vida que se base en lo sencillo, en lo absolutamente necesario y además de hacerlo conforme a la naturaleza.
Otra que me viene a la mente es una que se llama “Todo se transforma” de un canta-autor uruguayo que se llama Jorge Drexler, esto con la intención de exponer la idea de cambio constante que tiene el filósofo presocrático Heráclito de Efeso.
También está la canción de “Another Brick in the Wall” de Pink Floyd, con todo y el vídeo de la película, para contrastar el pensamiento crítico de la filosofía al de la instrucción impositiva que marcan dentro de la melodía.
Es bien sabido que la enseñanza a nivel medio es un trabajo muy arduo y demandante por el reto pedagógico que implica, y que a pesar de ello frecuentemente no se compensan de manera debida los esfuerzos del docente. ¿En tu experiencia consideras que ha valido la pena entregarte a esta tarea tan difícil?
Ha valido la pena porque, paradójicamente, he aprendido bastante, no sólo de cómo dar clases o cuestiones de la vida real, sino que he recordado algunas cosas de filosofía que tenía un poco olvidadas (además de las otras materias que imparto). Cuando ves a un alumno dudar, relacionar lo dicho por el autor con algo de su vida, o lanzar un cuestionamiento interesante es cuando sabes que el trabajo ha llegado a buen puerto. Aun y con el difícil contexto en el que vivimos que ya has mencionado anteriormente.
Muchas gracias por compartir estas reflexiones.
Por nada.